Me quedé fascinado por la película aquella en la que construían una máquina del tiempo, que accionando una palanca, ponía en marca un mecanismo de relojería que podía catapultarte tanto hacia el pasado como al futuro.

Tuvieron que pasar unos años para que en La Sierra Mazateca, Flor, una chamana mexicana, indujese la experiencia hacia el pasado remoto para atestiguar que el tiempo siempre sigue vivo, y que podemos recorrerlo en camino inverso, e incluso anticiparnos a lo que va a suceder. Es solo que para percibirlo de esta manera se precisa un estado especial de la conciencia, una expansión de la que las culturas ancestrales son guardianas…

Volver al pasado, es una necesidad vital, sobre todo para contestar a esas preguntas antiguas y persistentes que nos acompañan desde que somos pequeños y se repreguntan en los momentos de soledad: ¿Quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos?.

Somos –en gran medida- el tiempo vivido por nuestros antepasados, y por ello, a veces, actuamos al margen de lo que desearíamos: esos impulsos que se apoderan y toman las riendas de lo somos y hacemos… y que nos dejan sumidos en la pregunta: ¿de dónde sale esto?.

El espacio es la memoria de la vida, y la casa, en muchas ocasiones, refleja pulsiones activas de nuestros linajes familiares, con sus aciertos y desatinos, conviviendo en nuestro día a día, entre la familia, los amigos y los quehaceres en los que estamos implicados.

Este vínculo del linaje familiar en el mapa Feng Shui se encuentra en la dirección espacial del Este de la vivienda; con una brújula y posicionados en el centro de la casa, será fácil localizarla:

Tro

¨A la energía del Este, los antiguos geomantes le asimilaron a la imagen del Trueno; abunda en los primeros rayos del Sol y a inicios de la primavera -en febrero, ya que el feng shui sigue el calendario lunar-. Como fuerza evocadora y estimulante, es capaz de despertar la esencia de las situaciones y con ella aprendemos a ver el mundo a través de la familia, los antepasados, de la gente que nos educa. Este área de la vivienda, permite iniciar nuevos ciclos, procesos y proyectos, así como reinventarse y renovar¨.

El feng shui –en un sentido profundo, más allá de la decoración y las recetas de manual- permite ¨viajar¨ por el tiempo, conocer los impulsos de los antepasados, habitarlos nuevamente, deshacer enredos y liberar potenciales de nuestro linaje familiar que también precisamos para acometer retos en nuestra vida.

A menudo pensamos que en el árbol genealógico solo encontraremos problemas y traumas, pero no es cierto. Si bien puedes encontrar bloqueos -y cambiarlos si es el caso-, en el pasado familiar también encontraremos un legado mágico que permanece latente, inconsciente.

El espacio puede ser el inicio de este viaje de retorno a la casa común, y es uno de los trabajos más interesantes que puede proponerte el feng shui, pero se necesita conocerlo y aplicarlo desde un contexto más profundo, en un proceso acompañado…

Tanto La formación experta en Feng Shui, como en la de I Ching Coach, como los estudios que realizamos sobre vuestros espacios, contemplamos esta perspectiva sistémica que susurra desde tu entorno, que te puede ayudar a entenderte y completarte; de esta manera, tu casa es ¨una maquina del tiempo¨, que puede llevarte a los secretos y la magia de la vida que pocas veces sabemos desvelar.

Faff

Si quieres tener una primer acercamiento a la energía de Trueno, imprime este símbolo o trigrama, y ponlo debajo de la almohada durante unos días… observa lo que sucede con tus sueños:

Aprende del Feng Shui de los antepasados y libera el potencial dormido para ser lo que necesitas ser.

José Manuel Chica – Coordinador de El Taller del Hábitat