Los antiguos mexicanos pasaban la noche en Tierra para activar la inteligencia del corazón, para discernir lo importante de lo superfluo y obtener energía para materializar los sueños y proyectos que importan … todo una provocación!

En momentos difíciles, dolorosos y confusos de mi vida, he recurrido a esta conexión ancestral, una experiencia afectiva, clarificadora y resolutiva: se trata de construir una madriguera de tu tamaño donde con una colchoneta de vivac y un saco de dormir pasarás unas horas (las que tu decidas) mientras afuera te cuida un facilitador. Estar bajo tierra, intensifica tus sentidos sincronizando los latidos tu corazón con los de la Tierra, la conciencia se expande …

A medida que pasan las horas, el pequeño vientre subterráneo susurrará calor mientras tu percepción espacial se expande, se despertarán ensueños, emociones, se repasará la vida separando el grano de la paja y te despedirás de lo que ya no significa cerrando ciclos y relaciones dolorosas… A medida que pasan la noche, se va gestando un embarazo arquetípico donde una parte caduca y muere para que otra renazca, viva y explore la vida desde nuevas posibilidades que vislumbras.

Por la mañana, destaparás la madriguera, ves el Sol que amanece el mundo, le da color y vuelve a redimensionar su imnensidad para que des tus primeros pasos, con una nueva sensación de pertenencia y clan … te levantarás liger@ y feliz, en paz, tranquil@ y con claridad, en un estado que se prolongará ayudarandote a tomar decisiones, a simplificarte la vida, a fortalecer en tus relaciones afectivas…

Desde mi primera conexión con el corazón de la Tierra han pasado 28 años, pero cuando me he sentido confuso, desorientado, cuando he necesitado lucidez para para decidir, cuando he estado enfermo o agotado, cuando las emociones se pelean, hago una madriguera de mi tamaño que me reconstituye.

La Tierra, ser vivo

Para entender qué sucede en el vínculo persona/planeta durante los enterramientos hay que acercarse a la idea de que la Tierra es un ser vivo y consciente, una afirmación que ahora comparten tanto culturas ancestrales como el taoísmo chino y la toltequidad mexicana, como hipótesis como la del astrofísico y premio Nobel James lovelock, Gaia – el planeta viviente.

Para taoistas y toltecas, la vida crea a través de cuatro campos que gravitan entorno a la Tierra: los movimientos y transformaciones de la Naturaleza.

Movimientos naturaleza

Estos campos se organizan en redes de energía y memoria. Al enterrarse en enclaves de esta red terrestre –en puntos de geoacupuntura-, es posible afectar la percepción para superar la individualidad y sumarse a la conciencia colectiva del planeta, experimentando lo que ocupa y preocupa desde una mente más amplia, con una perspectiva y profundidad mayor y que además, te dotará de energía e impulso para provocar las transformaciones que necesitas.

Redes terrestres

Antigua representación tolteca de las redes terrestres que suman la vida y la conciencia del planeta actuando como una inteligencia común.

Somos expertos en geoconexiones

EL TALLER DEL HABITAT, se encuentra en un espacio que permite realizar EL ABRAZO DE LA TIERRA con todo tipo de cuidados, garantizando una experiencia profundamente reveladora para mejorar tu relación contigo mism@, con los demás, y con tus recursos.

Un trabajo de conexión transformadora que lo realizamos tanto a nivel personal como en talleres grupales.

Para ello necesitas:

– un día y medio, incluida la noche para desarrollar una estrategia de atención adecuada,

– la elección de propósitos donde enfocar la conexión

– y unas horas a partir del amanecer de integración en la Naturaleza.

El siguiente taller grupal

El próximo Taller de enterramiento será entorno al solsticio de verano, 22 y 23 de septiembre con el siguiente programa.

Sesión individual

Para una sesión individual o de pequeño grupo contacta con jmchica@eltallerdelhabitat.com