Dicen l@s que guardan la memoria, que lo femenino es como la floresta, un espacio abundante, donde tod@s tienen cavida vengan de donde vengan, sean lo que sean… un espacio reticularmente bien comunicado hacia el origen común, reunidos en torno a una lumbre convocadora de sueños y reinvenciones ,entre afectos y fusiones susurrantes, de posibilidades infinitas, de creaciones colaborativas y transformaciones sin igual…

Dicen los que guardan los recuerdos, que vivimos un tiempo que agoniza, donde lo masculino se expresa con lo peor de sus acepciones, destructor de complicidades, maltratador de complementariedades, empoderado de círculos cerrados, tristes, rutinarios y destructivos…

Vosotras que despertáis a las puertas del ciclo largo del que sois fractales lunarmente rojas, floreceos tal como sois por latido propio, sin imitar lo que somos desplegar vuestras raíces liberando el vientre de ensoñadoras, la red donde seamos tod@s ser colectivo que se da cuenta, que recuerde, que recupere sus alas, que se divierta y ame sin temor en el silencio que nos iguala y nos posibilita…

Vosotras, emigrantas extragalácticas que en algún momento fuimos complemento, evocad vuestro poder creativo y florecernos, porque durante milenios, hemos vagado por senderos de desatino y extravío, y quizá os toca –si así lo sintierais- liberarnos de la guerra y alumbrar lo que sois en libertad, lo que somos y lo que todavía no se sabe ser…

aRbrazos

José Manuel Chica