Sin hacer crítica de cine… usamos un título intenso por alusión a que tod@s en algún momento hemos sentido miedo en alguna casa,  ¨irracional¨  y sin motivo aparente, una sensación indeleble, un cuasi recuerdo arquetípico… Todos hemos tenido la sensación de “habitación del pánico” en casa de un familiar, en un cuarto al final de pasillo, en un armario…

La medicina tradicional china, planteó hace miles de años, la idea de que las emociones, están íntimamente relacionadas con el cuerpo, con la biología… así la tristeza y la nostalgia se relacionan con los pulmones y la piel, o el miedo con los riñones y el sistema óseo… Hace unos años, este planteamiento era provocador para un occidental, pero afortunadamente, incluso la ciencia va también en este sentido de borrar la línea divisoria e infranqueable entre mente  y el cuerpo.

La brújula del Feng Shui emocional

Pero la cosmovisión china todavía va más allá, también relaciona las emociones al espacio, a través de una teoría de campos energéticos. De la misma manera que en el cerebro se ordenan las emociones en áreas precisas, en el espacio que nos rodea  ocurre algo similar:   ¨tiene habitaciones para las emociones¨, y te hemos preparado esta brújula para que las encuentres en tu casa:

 

Brújula Feng Shui

 

Cuando se sostiene en el tiempo un desequilibrio emocional, tiende a visualizarse como desorden en el espacio y sensaciones de malestar. En la brújula de Feng Shui emocional aparecen las cinco emociones básicas de la medicina china asociadas a sus direcciones cardinales;   en el anillo blanco ubicamos las emociones en su faceta creativa, y en la gris -cuando entran en desequilibrio y nos complican la vida–.

Zonas reflejas de las emociones

  • El miedo se refleja hacia el Norte; en equilibrio  nos cuida en situaciones de peligro acrecentando la alerta, y se expresa en la vida como seguridad, confianza y voluntad; en  desequilibrio, el miedo se transforma en pánico que lleva al bloqueo y la parálisis de los recursos propios.
  • La ira se refleja en el Este y Sureste; en equilibrio, propicia la concentración de toda tu energía en un intento nuevo, una apertura de ciclo.
  • La emoción de la felicidad tiene presencia en el Sur, y cuando se desequilibra, se acrecienta la ansiedad y el egoísmo.
  • La claridad mental se expresa en el Suroeste –a través de ideas articuladas- y el Noreste –a través del silencio de la meditación; cuando se desequilibra, aparece la obsesión: quedar atrapad@ en círculos sin salida.
  • La melancolía se vincula al oeste y el noroeste, y en equilibrio es una fuerza de inspiración creativa –como la del artista-, pero si se magnifica, aparece la tristeza profunda que se encamina hacia la depresión.

Qué hacer para mejorar la armonía emocional

Sitúate en el centro de la casa con una  brújula y con las coordenadas emocionales determina  a qué espacios de tu vivienda corresponden. Proyecta los 8 ejes cardinales y tendrás el mapa espacial de tus emociones en casa.

A continuación, explora cada espacio y observa:

  • Si hay un orden aceptable y funcional, o si por el contrario el desorden ha invadido el lugar (o una parte significativa de él).
  • Si tienes buenas o malas sensaciones en casa lugar.

El Feng Shui te enseña a ver la vida de la gente al mirar sus espacios como si de un espejo interior se tratase… el espacio manifiesta los puntos fuertes a través de la funcionalidad, el equilibrio y las buenas sensaciones, y los desequilibrios través del desorden crítico y las malas impresiones, bloqueando tu vitalidad e impulsos creativos.

Si localizas un área de desorden, y corroboras que refleja uno de los 5 desequilibrios emocionales descritos en la Brújula del Feng Shui emocional,  intenta lo siguiente:

  • Deshacerte de aquello que no te sirva, que esté roto, o que no tenga utilidad para el momento en el que te encuentras.
  • Saca mano de tu creatividad e intenta un nuevo orden funcional y agradable.
  • Añade elementos decorativos que te hagan sentir bien y te estimulen.
  • Incorpora vida en el espacio a través de plantas que te evoquen serenidad, y cuídalas con atención y esmero.

De la misma manera que un acupuntor  encuentra conexiones energéticas con la totalidad del cuerpo a través de zonas reflejas como la oreja, la mano o el pié,  el espacio es una zona refleja de ti mism@, y la actuación equilibrada sobre él produce cambios y nuevas oportunidades en tu mundo emocional.

Para profundizar

Cursos y formaciones que inician en Octubre 2019: