Tanto el espacio que habitas (FENG SHUI), como tu resonancia interna generadora de un símbolo hexagrama (I CHING) nos ayudan a ver en ellos como si de un espejo interior se tratase.

En muchas situaciones es necesario salirse del esquema mental habitual para abordar temas, situaciones y relaciones conflictivas, pensadas y repensadas, y sin embargo, sin solución todavía…

Además del recurso de la racionalidad –muy importante sin duda-, tenemos otras formas de conocer, abordar y solucionar, aunque como cultura las hemos olvidado:

  • la inteligencia simbólica o la capacidad de conocer a través de la intuición, y el silencio y los patrones arquetípicos.
  • la inteligencia energética o la capacidad de solucionar a través de abrir nuevas conexiones, sincronicidades y sinergias.

Para ello, en Feng Shui e I Ching, usamos un mapa que nos permite leer, bien a partir de tu espacio, bien a partir de tu campo energético, tu mundo interior. Para que una persona se sienta completa y vital, necesita tener 3 centros energéticos activos y bien coordinados:

  • El Centro de la voluntad de hierro–situado bajo el ombligo en la persona-: se debilita con los miedos, con una mala relación con el trabajo, y con una vivienda con desvitalizada por geopatías (corrientes de agua subterránea) e intensa presencia de campos electromagnéticos.
  • El Centro equilibrio emocional –situado en el plexo solar- del que depende una buena relación con los demás, la afectividad, el equilibrio emocional -que evita dejarse arrastrar por el pesimismo y/o la rabia-, y la relación con el dinero.
  • El Centro del pensamiento lúcido–situado en la cabeza-, que cuando se bloquea genera dudas, confusión, estrés, y mala gestión del tiempo…

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¿Te resuena?…

En El Taller del Hábitat, ayudamos a desbloquear  los 3 centros y te enseñamos a cuidarlos, proponiéndote un Viaje simbólico a través de tu energía y un uso alternativo de tu atención (DAS – diseño de atención simultánea).

Los 3 centros, en realidad son una columna, una columna energética vertical, donde se sostiene lo que somos y lo que hacemos. Como en cualquier pilar, todo empieza por la base, por tener una buena raíz capaz de sostener nuestra evolución: el Centro de la Voluntad.

Te damos algunos pequeños tips para comenzar a crear la fortaleza en el Centro de la Voluntad:

Nacer

 

  1. Frotar con la palma de la mano la zona bajo el ombligo hasta sentir calor.
  2. Tomar durante 3 días en ayuno, un granito de sal marina y dejarlo disolver bajo la lengua mientras permaneces en silencio y enfocad@ en el ombligo.
  3. Hacer una lista de miedos y situaciones que te paralizan, pesan y desgastan.
  4. Con una brújula, sitúate en el centro de la vivienda, y en la dirección cardinal norte (todos los espacios recorridos por este geomeridiano), despeja todo lo que no te sea útil o esté roto.
  5. Ducharse tomando conciencia del agua recorriendo tu cuerpo… llevar la ducha de mano a la zona bajo el ombligo con agua caliente durante unos minutos.

Si deseas profundizar en las posibilidades de este sistema de armonía, aquí tienes  todas estas propuestas para elegir en este curso  2019 / 20 –todas con un acompañamiento personalizado durante meses-:

  • Con un ESTUDIO FENG SHUI de tu vivienda y/o lugar de trabajo.
  • Con un PROCESO PERSONAL I CHING.
  • Con el curso EL
  • Con las formaciones de I CHING COACH y FENG SHUI PROFESIONAL.
  • Con el VIAJE A CHINA en agosto (los TAO DE LA ARMONIA, un tiempo donde aprender las bases del Feng Shui y el I Ching aplicado para ti mism@.
  • días del 8 al 21) de 2020.