A finales de los 80, uno de los  introductores de la geobiología en España, dio una charla en Barcelona donde presentaba la idea de que el tipo de radiaciones que usaría la telefonía móvil causarían severos problemas de salud.

Al terminar su exposición me acerqué para saludarle, sonó su móvil y contestó: en aquella imagen del anti/móvil usando el aparato para sus asuntos personales, entendí que aquello cambiaría nuestras vidas como antaño lo hizo el Fuego.

Ahora, se llama Smartphone y  es como un ordenador, una pantalla hiperconectada que te engancha la atención y la sustrae de la gente que nos rodea, de las actividades y del entorno de manera adictiva, y no sé si esto es peor o mejor que el electromagnetismo afectando el sistema nervioso.

El móvil es como un órgano más, como el estómago o el bazo, una entraña externa que nos acompaña y hay quien preferiría perder el olfato o el gusto -lo dice una encuesta reciente- antes que prescindir de la tecnología  que crea el maravilloso espejismo de pertenencia a extensas redes sociales y ¨estamos conectados¨ mientras subes la foto del enésimo pastel que te estás zampando durante el confinamiento.

Los fabricantes de ¨la conexión electromagnética¨ dicen que los móviles son inocuos: se ocupan de que cada vez tengan más memoria, rapidez e interconectividad; entre especialistas y profesionales de la salud, hay distintos niveles de dudas razonables, sobre todo con el 5G, que multiplica las frecuencias, las antenas y su cercanía a las viviendas, y que para implementarla (1), se  talarán los grandes árboles de las ciudades porque dificultan la cobertura: terminará con la escasa naturaleza urbana para ¨conectarte¨ no parece tan inteligente como se promete…

Ahora, rescatamos la pregunta que lanzamos en artículo COVID 19: CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS Y SALUD (https://eltallerdelhabitat.com/blog/covid-19-campos-electromagneticos-y-salud/): ¿Estarías dispuest@ a prescindir de tu Smartphone, internet y electrodomésticos para preservar la salud colectiva?… Imagina el hipotético caso de un SI  masivo y ya estamos deselectrificados, desconectados y se ha minimizado la polución y la destrucción de los ecosistemas. Hay quien afirma que el planeta viviría igualmente una  situación de convulsión climática: si bien el parón industrial y circulatorio de estas semanas muestra la recuperación de la naturaleza y la calidad del aire, las estaciones serían irregulares, el deshielo de los polos continuaría y viviríamos en un planeta inestable y en transmutación… vamos, lo que tenemos ahora pero más limpio…

James Lovelock, centenario astrofísico y premio nobel, en su teoría Gaia – el planeta viviente,  en la que presentó la Tierra como un súper organismo vivo y consciente, señala que el planeta cada 25.000 años, cambia la posición e inclinación respecto al sol, que introduce más cantidad de viento solar electromagnetizado, aumentando el calor y derrumbando su sistema regulador… es un estado denominado interglaciar, el equivalente a la fiebre en un humano: y es el estado actual en el que se encuentra nuestro planeta.

Pero esta es visión milenaria que se encuentra reflejada en los calendarios de culturas tan dispares como en el ciclo Kali Yuga hindú, en el almanaque de piedra del antiguo Egipto y en las cuentas sumerias, los calendarios Hopis, Pueblo y Cherokee,  en los inuit,  los Dogón, los Maoris y los Zulú,  en los ciclos del I Ching chino, en las profecías Tibetanas de las enseñanzas Kalachakra, en las culturas tolteca, maya, azteca e incas entre otras… y señalaron a esta fase de la edad terrestre, como un intenso periodo de influencia cósmica al que llamaron El tiempo para reconocernos interiormente.

¡La Naturaleza también se electromagnetiza!!!

El Sol nos inyecta la droga electromagnética como lo hacen Vodafone, Movistar u Orange, LG, Sony o Huawei,  al parecer, comprometiendo nuestra salud y quizá nuestra propia existencia… ríete de las teorías de la conspiración… ¿Comprendes?

Conmoción, es el nombre que I Ching – el libro taoísta del tiempo y las transformaciones- da al hexagrama TRUENO / RAYO:

La Naturaleza wasapea campos electromagéticos…
¡Conmoción!!!… ¿no?.
El I CHING,  con este símbolo electromagnético, propone recuperar y sanar la memoria de los antepasados para reiniciar la vida.

Respira, siente y piensa… tú eliges:

– o la Naturaleza se ha vuelto loca y nos va a liquidar junto a las compañías telefónicas,
– o nos toca resolver nuestras sombras personales y colectivas para resetear la vida.

En ambos casos, parece que los campos electromagnéticos son fundamentales.

José Manuel Chica


(1) Ex presidente de Microsoft Canadá «Frank Clegg» habla de 5G, tecnología inalámbrica y su seguridad: https://www.youtube.com/watch?v=bTVL00wqjSY&fbclid=IwAR1njjOONXXEmU38IBCge3nml5AOwpGsUOR_Uvdb6K5xd_TAlpiCZuMSLfQ


PD: en un próximo artículo os contamos la visión de la jugada de El cuidador de La perla de la Larga vida, un alquimista taoísta. Por cierto, La visión, también es TRUENO…
¡No hay salida! … y estar sin salida es parte del proceso de renacer.

Cuidémonos con conciencia:
https://eltallerdelhabitat.com/armonizadores/cem-hyperlinked/